
Esta es una historia escrita, poéticamente por Rosángela García Lloret. De un mundo no conocido. Eran muy verdes los dos. Caminando lentamente en la senda del adiós. Ella frágil, despeinada. El con raíces gruesas y agrietadas. Fue cuestión de un solo encuentro. La música en el viento los unió. Se fundieron sus dos almas, en un canto a su Señor. Miraban juntos arriba, Y al observar sus rostros veían, Una llama en sus pupilas, Que avivaba una ilusión. Y allí estaban Pino y Palma. Pretendían tocar a Dios. Cada nota una esperanza, Sin darse cuenta que ya alrbergaban, muy adentro ya en su pecho, la mas tierna promesa, de morir juntos los dos. Aquella amistad sincera, pronto se tornó en amor. Llegaron las risas, los viajes los cuentos. Una flor blanca nació, que con sus delicados pétalos, daba sentido a su canción. Así también llegó el invierno. Pero asu paso llegó el dolor. Èl, fuerte, alto, fornido en su altura iba pensando. Ella comenzó a morir de frio. Y poco a poco se fue doblando. Mientras su bella flor no entendía, Que era lo que estaba pasando. Palma lo miró de cerca. Vio su aspereza, su rigidez, su arrogancia. Pino vió sus pencas cecas, Como el viento las desgarraba. Entonces cada uno, en su interior fue meditando. Las miradas se apagaban, y la música fue cesando. Su flor solo dormía, todo el tiempo anhelando. Volver a verlos juntos, bajo la luna cantando. Palma buscaba un Cedro. Pino una Majagua. Pero ninguno encontró en otros ojos, semejante ardiente llama. Pasó el tiempo y Cristo, A sus vidas fue llegando, volvió a avivarse aquel fuego, que el mundo estaba apagando. Corrieron el uno hacia el otro, en humilde lloro y ruego, confesando así sus faltas, Ccon dolor se arrepintieron. Se propusieron lealtad, junto a su flor de testigo. Èl prometio ser su abrigo. Ella prometió ser su dama. Así otro hermoso capullo, lenramente iba creciendo, Ahora, a prueba de invierno. Esto era su confianza, que con sinceras acciones, Pino buscaba reataurarla. Sin nunca mirar atrás, Siempre valorando a su dama. Santificandose a sí mismo, Para verla a ella santa. Entendieron que todo era un invento, Una mentira, una falacia. Él, se elevaba para mantener su orgullo. Y darle seguridad a sus ramas. Por el hecho de haber tenido, raíces tan agrietadas. Ella doblaba su tronco, Para que el viento no la arrancara. Y sus feas hojas marchitas, Eran solo por temporadas, hasta que él descubriera, La belleza que ella guardaba. Desde entonces renuevan su amor, Recordando aquella tonada. El diariamente se poda, Ella siempre su tronco enderza. Ahora peina sus ramas. Y sus bella rosa les da, Alegría cada mañana.
Generate Voiceovers & songs with AI
Create audio with more than 300 different voices in our library.

Welcome to the next generation of music creation with our AI Songs Library, where innovative artificial intelligence meets creative expression. Explore a vast selection of user-generated AI songs across genres, moods, and languages. From ambient and cinematic soundscapes to upbeat pop and deep, resonant tracks, our AI-driven technology brings unique, high-quality music to life, perfect for any project or personal enjoyment.
Whether you're a content creator, game developer, podcaster, or simply a music lover, our AI-powered song library offers something for everyone. Each track is crafted using advanced AI technology, ensuring realistic sound quality and a natural feel, with customizable options to suit your unique needs. From background scores to inspirational soundtracks, discover the versatility and depth of AI music on our platform.
Browse our AI Songs Library now to explore user-generated music, crafted with cutting-edge AI technology. Find the perfect soundtrack for your content, elevate your projects with innovative soundscapes, and experience the future of music creation today.